¿Sirven para algo las pastillas para
adelgazar?
Usted
puede tener una dieta sana y hacer ejercicio regularmente. Pero interiormente
siempre se ha preguntado: ¿Podría tomar algún suplemento dietario para estar más
saludable?
Varias encuestas demuestran que en algunos
países más de la mitad de la población toma algún suplemento vitamínico o
dietario para reforzar su dieta. Algunas personas los toman por la falta -o por
que creen que les faltan- ciertas vitaminas y minerales. Otros quieren mejorar
algún aspecto de su salud, como el sistema inmunológico.
Las vitaminas, los minerales y las hierbas
son los más populares entre los suplementos dietarios. Pueden presentarse en
polvo o líquido, y se pueden tomar mezclado en la comida o bebidas.
Durante años, los médicos y nutricionistas
han pregonado que una persona no necesita ningún suplemento vitamínico, si la
dieta es saludable y balanceada.
¿Y cómo saber si su dieta es saludable?
Revise la Pirámide Alimenticia que explica qué comidas se deben comer a diario y
en qué proporción para una correcta dieta. Una dieta saludable debe ser baja en
grasas y azúcares, y rica en vegetales, frutas y legumbres.
Cambios en la vida
A menudo, los cambios en nuestras vidas y
cuerpos dificultan mantener una dieta saludable. Por ejemplo, la pérdida de
trabajo o un fuerte disgusto, puede causar falta de apetito. También algunos
medicamentos o problemas dentales pueden atentar con nuestra dieta.
Algunas personas, a medida que van siendo más
adultas, dejan de beber leche porque el azúcar de la leche hace más dificultosa
la digestión. Pero esto puede provocar la falta de calcio que sirve para
mantener los huesos fuertes.
Si usted no está seguro de tener una dieta
saludable, consulte a su doctor o a un nutricionista. Ellos pueden orientarlo en
encontrar qué es lo que está faltando en su dieta. Quizás usted tiene que tomar
tabletas de calcio o un suplemento multivitamínico.
Fíjese que suplementos debe dejar de tomar si
está enfermo o si está tomando algún medicamento. Algunos suplementos pueden
empeorar su salud o interferir en el accionar de su medicina.
Tenga cuidado al comprar
Si usted desea tomar un suplemento porque
leyó o escuchó que puede mejorar su salud, primero infórmese bien. Busque en
Internet o en bibliografía médica para saber si se ajusta a sus requerimientos.
Si, por caso, desea tomar un suplemento para la memoria, confirme con
especialistas si tal suplemento es el apropiado. También consulte con su doctor
o farmacéutico si el suplemento es seguro y la manera de administrarlo.
Los suplementos dietarios por lo general son
de venta libre y no requieren autorización de los gobiernos para ser vendidos.
Los fabricantes son responsables de que los suplementos sean seguros y
efectivos. Por lo tanto, hay que revisar bien la información antes de tomarlo.
Estas son algunas de las recomendaciones de
la Asociación Americana de Nutrición sobre estos suplementos:
-
Cuidado con los falsos anuncios.
Hay suplementos que aseguran
mantener la juventud, recuperar el cabello, perder peso o curar el cáncer.
Podría ser falso. Si suena muy bueno para ser verdad, probablemente no lo sea.
-
Vigile
las contraindicaciones.
Pese a que se anuncia que las hierbas tienen el mismo efecto que algunas drogas,
no tienen el mismo control de éstas últimas. Busque información acerca de las
hierbas que piensa tomar. ¿Tiene efectos secundarios? ¿Es peligroso tomarla en
altas dosis? ¿Por cuánto tiempo puede tomarlas? ¿Hay algún estudio que pruebe su
efectividad?
-
Altas
dosis de suplementos dietarios pueden ser dañinas.
Hay algunas guías para saber qué cantidad de
vitaminas y minerales se deben tomar para mantenerse saludable, pero no para las
hierbas. Algunas de éstas últimas pueden ser dañinas en grandes cantidades.
Lo mismo con las vitaminas y minerales.
-
Natural no significa sano.
No
porque un suplemento sea natural o provenga de una planta, tiene que ser sano.
Muchas veces, los productos herbales no incluyen anuncios de los efectos
colaterales.
Por ultimo, recuerde que si usted quiere
probar suplementos dietarios, debe ser usted mismo su mejor doctor.
Primero revise su dieta, busque información y consulte a un especialista.
Recién luego decida qué hacer, y elija la mejor opción.