Dieta de la sopa de repollo
La dieta de la sopa de repollo ha estado en el ambiente ya por algunos años, teniendo algunos momentos de “esplendor” y siendo olvidada en otros. Pero, en general, se puede decir que este método se ha mantenido presente en el libro mágico de aquellos que quieren perder peso.
Trataremos de explicar algunos detalles de esta dieta, para ayudar a entender en
qué casos puede ser útil y cómo, ya que la realidad demuestra que no se trata de
una receta mágica para la pérdida de peso, sino de un método con puntos
positivos y puntos negativos.
Es
importante ver si realmente funciona, cómo funciona, qué tan efectiva es, si es
algo que debe realmente considerarse seriamente, cuánto peso se puede perder por
semana, si puede resultarnos perjudicial o benéfica. En fin, todos los puntos
que deben verse antes de empezar con cualquier dieta.
Esta dieta se basa en una combinación de comidas casi imposible, muy limitada en su variedad y que permite al dietista comer tanta sopa de repollo como se desee, además de agua.
La
sopa de repollo es una sopa que supuestamente quema grasas velozmente. Esto no
es tan así, sin embargo. Lo cierto es que quienes la siguen suelen pasar días a
punto de morirse de hambre. Salvo por toda la sopa que comen.
Es
importante remarcar que la dieta de la sopa de repollo es una especie de gran
engaño, si se quiere.
¿A qué me refiero? Bien, lo que quiero decir es que realmente se pierde peso con
este método, pero, contrariamente a las dietas más útiles, lo que se pierde es
líquido, retención de agua.
O sea,
la realidad muestra que si nos pesamos luego de seguir la dieta durante una
semana, notaremos una pérdida de peso. Pero serán los líquidos, no habremos
quemado grasa.
Y,
como todos sabemos, el líquido es lo primero que se recupera una vez que dejamos
la dieta, por lo cual se puede decir que la dieta de la sopa de repollo sólo
tiene efectos temporales y a corto plazo.
En cuanto rehidratamos nuestro organismo y recordamos todo lo que solíamos comer
antes de la dieta, recuperaremos esos pocos kilos perdidos con tanto sacrificio.
Una idea que es, por lo menos, poco atractiva.
O sea
que, si estamos interesados en perder peso a largo plazo, sin recuperarlo
inmediatamente, no podemos imaginarla como una alternativa única y exclusiva.
Nadie puede sobrevivir años comiendo tan solo repollo. Ni siquiera en sopa y con
el agregado de otros ingredientes.
En definitiva, la pérdida de peso -pero no peso líquido- será, como mínimo, muy reducida.
De
todos modos, siempre deberíamos tomar en cuenta esta dieta cuando comenzamos una
dieta. Como método solitario puede no resultar ideal, pero combinado puede ser
de mucha ayuda.
Efectividad
Lo
cierto es que, siguiendo la dieta de la sopa de repollo como único método, la
efectividad no es la deseable. En general, no se pierden áas de unos nueve o
diez kilos, como mucho.
Y,
para peor, este peso se recupera enseguida luego de que uno deja la dieta. Es el
“peso líquido”, como decíamos.
Herramienta
Pese a
lo dicho anteriormente, la sopa de repollo como herramienta -y como parte- de
una dieta mejor estructurada puede ser realmente muy útil, ya que es muy baja en
calorías, llena mucho y es realmente sabrosa. Por lo tanto, no debemos nunca
desecharla, simplemente hacerla parte de nuestra dieta, no convertirla en un
instrumento mágico de pérdida de peso.
Para hacer la vida un poco más sencilla y que puedan empezar cuanto antes su dieta, incluimos aquí una receta fácil y rápida para hacer la sopa de repollo de la que he estado hablando.
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para saber cómo preparar la sopa de repollo.