El lado amargo del azúcar de dieta

Sacarina, aspartame, stevia y otros edulcorantes: ¿amigos o enemigos?

El lado amargo del azúcar de dieta


 

  

Con todo lo que se habla acerca de la epidemia de obesidad y diabetes en el mundo, se ha centrado la atención en encontrar maneras de consentir nuestro gusto por los dulces sin pagar el precio en peso excesivo o en desmedro de nuestros lozanos dientes.
Esto significa entrar al mundo de los edulcorantes artificiales, a los que normalmente se conoce como sustitutos del azúcar porque la gente se pone innecesariamente nerviosa cuando se oye la palabra “artificial”.
En general, los humanos parecemos buscar naturalmente las cosas dulces. El promedio de americanos consume el equivalente a 20 cucharas de té de azúcar por día.
Esto es alrededor de 320 calorías, por delante de las calorías que provienen de la grasa, proteína u otros carbohidratos. Casi el 60% de este azúcar viene del que se usa ampliamente en las gaseosas y otras bebidas azucaradas. El resto viene de las comidas con azúcar (cerca del 40%) y de otros endulzantes, como la miel y la melaza.
Los sustitutos del azúcar pueden ser una real bendición para la gente con diabetes y puede ayudar a promover (pero no a garantizar) la pérdida de peso. Pero si piensa que puede cancelar las calorías de un sundae de chocolate tomándolo con una gaseosa dietética, seguramente se desilusionará.
Los edulcorantes artificiales trabajan mejor para el control del peso en el contexto de una dieta reducida en calorías e incrementada en gastar energía en forma de ejercicio. Lo siento, pero es el mismo mensaje aburrido de siempre.
La sacarina, que es 300 veces más dulce que el azúcar, fue descubierta en 1879 y usada en la primera y segunda guerra para compensar la carencia de azúcar y el racionamiento. El primer intento de proscribirla tuvo lugar en 1911, pero la proscripción fue dejada de lado cuando comenzó la Primera Guerra Mundial.
Pero en 1970, algunos estudios animales indicaron que la sacarina podría causar cáncer de vejiga. Estos estudios fueron controversiales, y su aplicabilidad a los humanos fue seriamente cuestionada. En ese momento, la sacarina era el único sustituto del azúcar en el mercado.
En mayo del año 2000, el gobierno de los Estados Unidos oficialmente removió la sacarina de la lista de potenciales causantes de cáncer porque la evidencia de los estudios en animales y en humanos no se podía sostener por más tiempo.
La sacarina es ampliamente usada en bebidas libres de azúcar, jaleas, pastas de dientes, enjuagues bucales, etc. No se degrada a altas temperaturas (como lo hace el aspartame) y tiene una buena vida en el estante, de manera que es usada para cocinar tortas. A menudo tiene un sabor que queda en la boca después de consumida.
El aspartame fue aprobado en 1981 y es uno de las sustancias más estudiadas y todavía continúa siendo objeto de controversia. Gracias a los rumores que se dispersaron en Internet, el aspartame ha sido culpado de una larga lista de enfermedades, incluyendo el lupus sistémico, la esclerosis múltiple, problemas de la visión, dolores de cabeza, fatiga, enfermedad de Alzheimer, tumores cerebrales y aún el síndrome de la Guerra del Golfo.
Es verdad que un pequeño grupo de personas (alrededor de 1 en 16.000) que sufren de una rara enfermedad hereditaria llamada fenilcetonuria, así como también gente con enfermedad del hígado avanzada y algunas mujeres embarazadas, pueden sufrir efectos secundario por el aspartame.
Sin embargo, el público en general no necesita alarmarse si están consumiendo aspartame en dosis normales. De acuerdo con la FDA, la mayoría de los usuarios de aspartame consumen solamente el 4% de la ingesta diaria aceptable.
Sin embargo, todos los productos que contienen aspartame deben estar etiquetados con advertencias para las personas sensibles a la fenilamina, de manera que todo el que necesite evitar o restringir su uso pueda hacerlo.
El aspartame es 180 veces más dulce que el azúcar y es usado en bebidas, cereales para el desayuno, postres, goma de mascar y tabletas endulzantes.
Otros tres sustitutos del azúcar han sido aprobados por el FDA. El acesulfame de potasio es cerca de 200 veces más dulce que el azúcar. Como la sacarina, no se degrada cuando se cocina o se hornea.
La Sucralosa es 600 veces más dulce que el azúcar y es corrientemente usada en tortas, bebidas no alcohólicas, goma de mascar, postres helados de crema, jugos de frutas y gelatinas.
El Neotame es el producto más nuevo aprobado por el FDA y puede ser usado en una amplia variedad de productos alimenticios. Es aproximadamente de 7.000 a 13.000 veces más dulce que el azúcar, es soluble en agua y estable ante el calor. Se usa como endulzante en tabletas, así como también para cocinar.
Los alcoholes azucarados (sorbitol, xilitol, manitol y malitol) no son técnicamente sustitutos del azúcar pero son más bajos en calorías que el azúcar, no afectane los dientes y no eleva los niveles de glucosa en sangre.
Son usados primariamente para endulzar golosinas libres de azúcar, tortas y goma de mascar. Pero sea cuidadoso: son conocidos por causar gases, hinchazón y diarrea en algunas personas, Especialmente cuando se consumen en grandes cantidades.
La Stevia, que proviene de un arbusto de Sudamérica, puede dar a las comidas un sabor dulce pero no puede todavía ser vendido como un endulzante en algunos países, como los Estados Unidos al no estar aún disponibles estudios sobre la seguridad de su consumo.
       

© DoctorDietas - El lado amargo del azúcar de dieta