¿Ser gordo es ser obeso?
La imagen corporal de la persona obesa es un tema
central a considerar. Pero establezcamos a qué nos referimos cuando hablamos de
imagen corporal: es la representación que nos hacemos de nuestro propio cuerpo,
pero no es mera percepción, muchas veces no se condice con la realidad.
Por lo tanto, este tema es uno de los principales motivos por los cuales somos
consultados: POR LA IDEA QUE EL OBESO TIENE DE SU CUERPO.
El obeso no sufre tanto dolor físico como dolor causado por su propia imagen y
además de este dolor aparece el deseo de un cambio corporal.
Cabe preguntarse si ser gordo significa ser obeso.
Creemos que gordura y obesidad no son sinónimos partiendo de la idea de que la
obesidad es una enfermedad, mientras que la gordura (grasa en el cuerpo) es sólo
uno de sus síntomas manifiestos.
La obesidad implica una determinada articulación entre lo manifiesto (cuerpo
gordo y conducta adictiva) y lo latente (imagen corporal y deseo).
En la práctica psicoterapéutica con pacientes obesos, hemos comprobado la
existencia de trastornos en el esquema corporal (medidas y funciones corporales)
y también sexuales.
Muchas veces el esquema corporal dificulta la pérdida de peso, como así también
facilita la recuperación del peso perdido ya que el deseo conciente de adelgazar
se ve perturbado por el reengorde que padecen estos pacientes.
Como en otros síntomas, el engordar salvaguarda una posible identidad, en el
caso del obeso: comer como un chico, comportarse como un chico, ser tratado como
un chico. A través de esta conducta, el obeso consigue dar rienda suelta a su
compulsión de comer que implica una identidad rígida obturando el deseo real de
adelgazar.
Es desde esta mirada que creemos se puede establecer un abordaje terapéutico en
el tratamiento de la obesidad.