Sobrepeso y depresión

De la obesidad a la depresión, cuando la comida es la puerta entre el cielo y el infierno

Sobrepeso y depresión


 

 

  

Por Jorge Moreno Barrea

Exógenos debería ser la palabra correcta para calificar a las personas obesas o que han tenido durante su vida la tendencia a pesar más que el promedio de la demás gente.
Ya que exógeno significa expandido, externo, alrededor, hacia fuera. Pero cuando se llega a la báscula esta condición de peso, es causa de pesar, pero de “pesadumbre”, y de problemas de introversión, de aislamiento y de otros múltiples complejos psicológicos, patológicos y físicos. La comida se convierte para ellos en Infierno y Cielo.
Cuando iniciaron los pueblos a tener una estructura organizativa y Gobiernos, también fueron modificando la estructura corporal de las personas, en relación a su posición económica, social, pero sobre todo, por la labor o actividad que desarrollaban.
Principalmente los altos mandatarios tenían una figura rolliza y esta era símbolo de poder y majestad y además se simbolizaba y ejemplificaba a la riqueza y a la pobreza, con un hombre Robusto y un Escuálido.
Entre la Nobleza Francesa se puso de moda usar rellenos para aumentar el volumen ya que también suponían que era un atractivo sexual (y así sucedía).
Aunque la realidad era, que quien podría pagar tan caras vestimentas, posiblemente hiciera caros obsequios para galantear y esa era la realidad de su atracción.
Con la revolución francesa y la perdida del poder y el respeto a las clases nobles, comenzó la costumbre de pintar afiches en las paredes y por todas partes aparecía la caricatura de Luis XVI con cara de cerdo, aunque según algunos autores, no era para mofarse de su exógena figura, sino como calificativo a su gobierno y a la decante clase que el representaba.
Sin embargo la Nueva Burguesía producto de la Revolución, al cambiar de actividad de mucho esfuerzo y desgaste corporal y comenzar a ser los ejecutivos; al igual que contra los que lucharon, empezaron a sufrir el fenómeno de engordar y al poco tiempo ellos eran los ridiculizados por sus ex camaradas.
Un ejemplo de este caso fue Napoleón, quien duplico el peso que tenia; siendo un simple Teniente de artillería del Ejercito Revolucionario; cuando llego a ser Emperador de la mitad de Europa.
Pero los “Miserables” seguían atacando a las clases gobernantes comparando sus escuálidas figuras con la mas abundante de los gobernantes y poderosos.
Al instaurarse la Segunda Republica Francesa de Orientación Popular o lo que hoy llamamos Socialismo, sus miembros implantaron las nuevas modas para verse lo mas delgado que se pudiera(para evitar criticas) y cambiaron los rellenos, por la alargada Levita (que significa leve, ligera) y unos cortos pantalones que mas bien era una malla ceñidísima al cuerpo, alargadas calcetas y zapatillas muy ligeras.
Pesar lo menos posible, incluyendo la vestimenta, se convirtió en la moda a seguir y como, hasta la fecha, son los franceses los que imponen las costumbres y modas en cuanto a estética corporal que rigen en todo el mundo. Vemos durante el nacimiento de las nuevas naciones Americanas que esa fue la figura preferida para sus lideres.
¿Ejemplos?: las de Washington y Lincon; de Bolívar y San Martín; de Vicente Guerrero y Agustín de Iturbide. Y en los tropezones democráticos que sufrieron las nuevas naciones con las Dictaduras Militares, siempre se asocio la gordura a la figura del Dictador.
Esos son los motivos que han fomentado la costumbre de hacer mofa y escarnio de las personas que pesan más de lo normal aceptado y regido por la moda.
Y por mas de 100 años, en el teatro de comedia y posteriormente en El Cine, siempre se ha utilizado al gordo para hacerle todo tipo de bromas y maldades.
Recordemos a parejas famosas como Laurel y Hardy, Mr. Kelly y el Panzón Panseco, Viruta y Capulina. Y mas de esta Época al Chavo del 8 y el Sr. Barriga.
Motivos y Consecuencias: En el reino animal todas las especies se han ido adaptando al medio, inclusive al punto de cambiar diametralmente su morfología para poder subsistir, así vemos como grandes reptiles se convirtieron en aves y peces y los saurios fueron achicándose, hasta llegar algunos a pesar y comer miligramos, los que hace 2 millones de años pesaban y comían toneladas.
En cambio el humano a modificado el ambiente, lo ha adaptado a sus necesidades; desde que el Homo Sapiens comenzó a utilizar herramientas y aprovecharse de los elementos, su dieta dejo de ser la que por instintos naturales comía.
Dejo de tener limitaciones y alterándolos con agua y fuego, prácticamente tuvo acceso a todo tipo de productos animales, vegetales y hasta minerales susceptibles de convertirlos en comestibles y digeribles.
Con armas o herramientas supero obstáculos y se impuso a todos los demás seres, aun en su propio ambiente. Ni el agua, ni el aire y las alturas le impedían cazar, pescar, cosechar y explotar lo que se le antojaba como alimento.
Así de acuerdo a la región donde vivían, comenzaron algunos a especializarse en ciertos alimentos y así nació el comercio, intercambiándose y después vendiendo los alimentos a quienes no podían obtenerlos por propio esfuerzo o no haberlos en su territorio, pero que contaban con otros alimentos, servicios, utensilios y posteriormente dinero necesarios, para el proveedor.
Esta circunstancia provoca que los humanos comiencen a comer mas de lo que vitalmente necesitaban; dejan de hacer el esfuerzo para conseguir su subsistencia y a elevar el valor calórico de los alimentos al variar su estructura molecular y convertir los carbohidratos en glucosa y a refinarlos eliminándoles la fibra.
Por el valor comercial, la comida se convirtió en un producto de halago y obsequio y también paso de ser un elemento indispensable para la vida, a ser también ceremonial y social.
Con la división de clases, en las que alguna dejo de hacer trabajos físicos y por lo tanto dejo de utilizar calorías y que en cambio ingería demás por cuestiones sociales, comenzó a presentarse el fenómeno de la obesidad,(el hombre pudo modificar su ambiente, pero no lo ha logrado con su metabolismo) la que no había significado problemas, por lo menos no sicológicos para quienes la padecían, hasta la Revolución Francesa.
Fue también por dicho Movimiento, donde se inicia el cambio en las costumbres familiares, la mujer al obtener derecho de participar en la vida publica activa, comenzó a estar menos tiempo al cuidado de los hijos y a la elaboración de alimentos apropiados para la correcta nutrición y así se va creando la necesidad de substituirlos por industrializados, empaquetados, artificiales, con conservadores y con gran contenido calórico y menos nutricionales.
NACE LA COMIDA CHATARRA y la adicción a ella por la exagerada promoción y difusión. Se altera totalmente el funcionamiento corporal y metabólico.
Varían modas y costumbres alimenticias y comienza la batalla por subir y bajar de peso; comercialmente se invierten millonadas en promocionar confituras, bocadillos y alimentos empaquetados y otras en productos dietéticos, cremas, pomadas y jabones maravillosos y todo tipo de artículos deportivos y vestimentas reductoras; en fin se inunda el mercado con productos que engordan y que enflacan; las secciones publicitarias de periódicos y revistas están atascados por especialistas en reducción y control de peso, masajistas, dietologos, naturistas y hasta brujos.
Por otro lado la psicosis por el sobrepeso y la moda impuesta por modelos famélicas, también crea enfermedades como la anorexia y la bulimia, la depresión profunda y la anemia que pueden ser mortales. Mantener la línea a cualquier costo es la consigna entre las mujeres, igualar a las modelos de TV.
La obesidad es provocada principalmente por una dependencia a las glucosas hipercaloricas y las grasas, pero también por problemas de carácter psicosomático, que tienen su origen en la primera etapa de la niñez durante la lactancia.
Sus mas graves consecuencias son de tipo psicológico y a veces aunque imperceptibles, se manifiestan con graves modificaciones de carácter y en la conducta de quienes la sufren. La comida para estos casos es su terapéutica.
Decíamos que la liberación femenina alejo a la mujer de sus tradicionales quehaceres y el dedicado cuidado de los recién nacidos, ya no podían amamantarlos, ya sea por la necesidad de estar trabajando o por estética corporal necesaria social y laboralmente, por lo tanto había que alimentarlos con productos artificiales.
Las primeras leches substitutas (condensadas) que se utilizaron contenían hasta 10 veces mas glucosa y lípidos que la leche materna.
Tanto estos elementos como los conservadores que utilizaban, irritaban los jugos gástricos del bebé y la necesidad de comer se traducía en llanto que era consolado con mas leche endulzada(como un placebo), la ingestión en exceso de calorías va dando lugar a la creación de un mayor numero células adiposas y de acuerdo al numero excedente de estas se marcara la tendencia a almacenar grasas que para que puedan nutrirse requieren cada ves de mayor cantidad de glucosa, por lo que los azucares se convierten en un elemento adictivo(en forma de golosinas) y necesario en el metabolismo de los niños con sobre peso. Igualmente el exceso de reservas calóricos va modificando el metabolismo y lo hace mas lento ya que cuenta con mas reservas, esta desaceleración metabólica convierte a la persona en mas lenta en cuanto a sus movimientos y con menor necesidad y habilidad de hacer ejercicios físicos desgastantes.
Es común ver a niños exógenos excluirse de participar en juegos y deportes cansados y bruscos. Aunque justifican sus acciones con múltiples argumentos, la verdad es que sufren de aislamiento por el rechazo y la burla de sus compañeros y compensan esas frustraciones con placebos alimenticios, generalmente con mucha azúcar.
Durante la adolescencia con el despertar sexual empieza la lucha con la bascula, la urgente necesidad de atraer a una pareja del sexo opuesto lo hace preocuparse por la figura estereotipada por la esbeltez y el que no consigue lograrla a pesar de los tremendos esfuerzos normalmente se cohíbe mas y se aísla creándose infinidad de complejos que afectaran su desarrollo sexual hacia la madurez(el apetito sexual lo sacia comiendo como compensación a los desengaños amorosos).
Posiblemente estos problemas en esta etapa afecten mas a las niñas, las que acudirán a los extremos para lograr una aceptable figura, pero por alguna razón metabólica la mujer se hace mas dependiente de los azucares y los consume para calmar las depresiones, pero al mismo tiempo como acto reflejo se produce el sentimiento de culpa que hace mas confuso y complicada la solución del problema.
Definitivamente en esta etapa es mas indispensable la ayuda y asistencia psicológica para lograr la autoestima y la aceptación, inclusive mas que la de un dietologo. El apoyo y la comprensión en lugar de crítica y burla.
Definitivamente las personas que durante su niñez fueron programadas para la adicción a la glucosa (igual que los drogadictos) utilizándolas como solución a penas y conflictos, no tienen remedio, ya que posiblemente el número de sus células adiposas dupliquen a las de una persona normal y estas actúan como una esponja; se contraen cuando por efecto de alguna dieta utilicen su excedente de grasa para compensar la falta de calorías que necesita la persona obesa, pero se compensan inmediatamente con cualquier comida normal o hipercalórica.
Cuando es constante la perdida y recuperación de peso o sea que la persona sube y baja, esas células se comportan como una planta a la que se le poda y aumentan de tamaño y por lo tanto su capacidad de almacenar grasa.
La obesidad se ha convertido en un grave problema de salud pública, ya es un mal endémico. Es indispensable aceptarlos y ayudarlos como se hace con los inválidos y las personas discapacitadas, de hecho lo son.
No es común burlarse ni mofarse de un invalido, tampoco se hacen películas donde sean los Tancredo o los patiños; hay que promover la educación hacia la comprensión a este grave problema que en la gran mayoría de veces es adquirido durante la lactancia y también puede ser genético.
No hay pruebas de que sea hereditario, pero si son hereditarios los herrados hábitos familiares (El orgullo materno de presumir al bebe gordito) en la educación alimenticia.
Son victimas de explotación mercantilizada de remedios panaceicos o de charlatanería Medica son capaces de todo por perder unos kilos dietas, agujas, pastillas, cirugías).

Todo esto es provocado básicamente por una enfermiza búsqueda de aceptación o comprensión de sus semejantes y los frustrados intentos por bajar de peso provocan drásticas caídas anímicas y morales.
Pueden funcionar en algunas personas con sobrepeso de algunos kilos que se descuidaron, pero no resultarán entre los que desde niños fueron gorditos.
Existen diferentes niveles en cuanto a la afectación psicológica, pero en mayor o menor grado todos tienen algún tipo de problemas por la obesidad, además de los físicos que lo acompañan como son la diabetes, la hipertensión, impotencia, lumbalgias y otros de tipo ortopédico, los cardiacos y los de locomoción entre muchos otros.
Pero el mas grave es la depresión, que normalmente es camuflado por una fingida gracia, además del síndrome de “cara de luna llena” que engaña a la vista al aparentar pasividad y alegría. “El gordo feliz” es como la “Risa del Triste Payaso”.
La necesidad de comer es acompañada de un complejo de culpa. Cada bocado es disfrutado y al mismo tiempo sufrido; los vanos intentos por reducir de tallas producen esporádicamente rebotes anímicos y estos son paliados comiendo compulsivamente y al estabilizar la tensión regresa el arrepentimiento y nuevamente a acudir a todo tipo de remedios para quitarse los kilos de la anterior etapa, pero no hablamos de un sobrepeso como el de los o las modelos de productos de estética y comerciales de televisión, no, aquí en los reales problemas de obesidad se ganan y pierden decenas de kilos en las etapas del sube y baja.
La ropa es otro de los problemas que después se suman a los depresivos, nunca se pueden vestir a gusto y se tiene que usar lo que se encuentre a la medida, normalmente los clósets están atiborrados de prendas que nunca se usaron porque son parte del sueño de bajar, la reducción de tallas.
Actualmente la idea de la gordura asociada la bonanza económica ya es una falacia, la obesidad se esta dando en todos los estratos socioeconómicos, porque no se trata de alimentarse con exceso sino en el tipo de alimentos, en el desorden y los malos hábitos.
Es común ver en la calle a niños menesterosos o hijos de vendedoras ambulantes comiendo solo golosinas y refrescos embotellados. Por otro lado los juegos electrónicos que están substituyendo a los antiguos juegos activos de mucho desgaste físico, están creando una generación de niños gordos, ya que junto al aparato electrónico igualmente estarán las golosinas de chocolate con nombres de aves, papas y totopos y bebidas carbonatadas con alto contenido de sales, retentivas de líquidos y lípidos.
Urge concientizar a los padres, de que las glándulas adiposas se forman durante la niñez y ahí estarán esperando un bocado de mas, un helado o paleta como premio o consuelo, para almacenar la grasa que produce todos los problemas aquí descritos.
LOS DE SUBIR, BAJAR, SUBIR Y BAJAR HASTA CAER EN LA DEPRESIÓN

        

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