La comida china, ¿engorda?
Las personas que quieren recortar la cantidad de calorías que ingieren tendrían
que arrojar al demonio sus palillos chinos y hacer a un lado ese plato filete de
cerdo con salsa Satay. No se trata de un boicot a la comida china, sino de un
informe presentado por un organismo de representación de consumidores. Si bien
la mayoría de los platillos que podemos encontrar en un restaurante chino están
arrebatados de verduras, también lo están de calorías.
Es una realidad incontrastable, muchas veces impuesta por el ritmo de vida que
llevamos: la mayoría de las personas ingieren un tercio de sus calorías fuera
del hogar, es decir, comiendo en restaurantes, cafeterías y puestos de venta
ambulante. Y, muchas veces, lo que comemos afuera es basura.
Entradas hipercalóricas
El CSPI de los Estados Unidos, o Center for Science in the Public Interest
(Centro para la Ciencia al Servicio del Interés Público), ha dicho que la comida
china tiene muchos rasgos positivos o saludables. De hecho, pocos
establecimientos gastronómicos ofrecen tantas opciones de vegetales como los
restaurantes chinos, y las grasas contenidas en estos alimentos suelen ser
insaturadas —recordemos que las saturadas son las que causan estragos en el
sistema cardiovascular—.
No obstante, las entradas chinas, incluso aquellas vegetarianas, suelen contener
más de 1000 calorías. Esto es más de la mitad de las calorías recomendadas para
una persona adulta común. En este sentido, las porciones de estas entradas
suelen ser enormes, y las cantidades de sodio también son escandalosamente
altas. La AHA (Asociación Americana del Corazón) recomienda que un adulto
saludable no puede consumir más de 2.300 miligramos de sodio al día. Para
ponerlo más fácil, digamos que es el equivalente a una cucharadita de sal. Por
su parte, aquellos con ciertas patologías médicas, deberán seguir un estricto
control de ingesta de sodio.
Bajo la lupa
El estudio realizado envió al laboratorio varios platillos para un análisis más
profundo. Algunos de los platillos más nocivos son:
· Filete a la naranja o filete crujiente: 1.500 calorías y 3.100 miligramos de
sodio.
· Pollo al limón: 1.400 calorías y 700 miligramos de sodio.
· Carne de cerdo dulce o amarga: 1.300 calorías y 800 miligramos de sodio.
· Berenjenas con salsa de ajo: 1.000 calorías y 2.000 miligramos de sodio.
· Tofu y Wok de vegetales: 900 calorías y 2.200 miligramos de sodio.
Será responsabilidad de los consumidores hacer sus comidas más saludables,
pidiendo alimentos al vapor en lugar de fritos, y ordenando que la salsa no
venga sobre el alimento sino a un costado. La mayoría de los restaurantes chinos
tienen la costumbre de responder en forma eficaz a las demandas especiales de
sus clientes. Ahora que sabes esto, no puedes tener grandes problemas para
reducir las calorías. Asimismo, pide chauchas como alternativa a las berenjenas.
Si bien aún son altas en sodio, las chauchas contienen un promedio de 600
calorías. Otra opción es comer sólo la mitad de la entrada y llevarte el resto a
casa para comer en otra ocasión. De hecho, esto es algo muy común en los
restaurantes de comida china, por lo que nadie te mirará mal si pides un paquete
con las sobras de tu entrada para comer al día siguiente.
En cualquier caso, muchas veces lo que nos hace comer en forma poco saludable es
nuestro desconocimiento del menú en este tipo de restaurantes. Los restaurantes
chinos ofrecen gran cantidad de opciones para la alimentación sana; hay gran
variedad de vegetales y éstos pueden ser preparados de distintas maneras. Por
ejemplo, puedes pedir arroz integral en lugar de arroz blanco, y puedes pedir
solicitar distintos tipos de cocción para tus carnes.
Consejos para limitar las calorías en restaurantes chinos
· Busca platillos que contengan vegetales, en lugar de carnes o fideos. Pregunta
por raciones extra de vegetales.
· Ordena pollo, tofu, o pescado asados o ligeramente fritos. Evita los rebozados
y los alimentos de freidora.
· Utiliza palitos o tenedor —no cuchara— para recoger los alimentos del plato.
Esto evitará que levantes toda la salsa —ata en grasas y azúcar— del plato.
· No agregues más sal a tu plato mediante la condimentación con salsas, como la
salsa de soja o de pato.