¡Queremos comer!

Cuando comer lo necesario no es suficiente, y estar informado, tampoco...

¡Queremos comer!


 

 

  

Incluso para las personas sin graves problemas psíquicos no es fácil vivir con salud. Las campañas sobre alimentación saludable de los últimos 50 años partieron del principio de que es suficiente dar información para que todos se comporten de forma razonable. 

Una mirada retrospectiva nos hace dar cuenta de que esto no es correcto: en todo el mundo los costos directos e indirectos de los trastornos alimentarios (obesidad, anorexia y bulimia) tienden a aumentar.

De hecho, la discusión de los últimos años llevó a las personas a sentir un peso en la conciencia cuándo comen mal. O sea, sabemos lo que hace bien pero, nuestro comportamiento no cambia.

Hace por lo menos 2 décadas que los chicos son capaces de diferenciar los alimentos saludables de los perjudiciales. Pero cuándo se les pregunta qué es lo que más les gusta comer colocan al chocolate, los caramelos, las gaseosas, los saladitos y la comida chatarra en primer lugar.

Es decir, los alimentos menos saludables. Los chicos no elijen un determinado plato porque les gusta sino que les gusta porque lo comen. El gusto va haciendo entrenado según lo que se les va ofreciendo.

En casa y en la escuela. Además, en los hogares cada vez más se consumen los platos rápidos. Y si existen problemas psíquicos sumados a esto, el abismo entre el conocimiento y el comportamiento se profundiza aún más. En líneas generales debe valer la regla: la alimentación debe ser tan diversificada como sea posible.

La mera división entre alimentos saludables y perjudiciales para la salud NO es suficiente. Las cantidades desempeñan un papel decisivo.

Se ha comprobado la existencia de alimentos adictivos. Son aquellos que no podemos dejar de comer a pesar de saber que nos engordan y perjudican. Estos son: a) las grasas, b) los dulces y c) las harinas.

¿Cuántas veces nos pasó que no terminamos un chocolate hasta que se acaba? ¡¡Ni decir el paquete de galletitas!! Nuestro cuerpo no se sacia ni con un pedacito ni con un par de ellas. ¡¡Pide más!!

Vamos a comer...bien

Por eso, es conveniente eliminar de nuestro plan alimentario estos alimentos para desintoxicar nuestro organismo. Reeducar nuestro paladar incorporando los alimentos saludables. Pero, no olvidar tampoco que la cantidad afecta a nuestro peso si precisamos disminuirlo o mantenerlo.

En resumen: calidad y cantidad son importantes. Y no debemos descuidar nuestro gasto energético incorporando a nuestra vida la actividad fisica de forma rutinaria, planificada y constante. Elija lo que más le guste hacer: un deporte, bailar, hatha yoga o simplemente caminar todos los días.

PLANIFIQUE SUS COMIDAS Y SU ACTIVIDAD FÍSICA. Es importante para su salud emocional psíquica y física. PROPONGASE SEGUIR UN PLAN ADECUADO Y CÚMPLALO. Se sentirá mejor y más satisfecho cuando lo logre.

Si le cuesta hacerlo solo, recuerde que, en grupo y con el asesoramiento profesional, la carga es más liviana y la motivación aumenta al incrementarse con la de los compañeros de ruta.

Además, esto le dará la posibilidad de (abrir) sus relaciones sociales y de salir entonces del ya conocido (mañana empiezo la dieta), (el próximo mes comienzo el gimnasio) y aquellas eternas promesas que sólo se recuerdan cuando cambia el calendario.

Decídase y propóngase que su meta principal sea cuidar de si mismo. Sólo de usted depende.

¡¡¡Éxitos!!!. 

Por Lic. Marisa Scrocco
Psicóloga
www.metauno.com.ar
 

        

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